Uno de los "mayores retos" a los que deben enfrentarse los arquitectos es el de "cómo gestionar la vivienda a gran escala y a precios que se puedan permitir los ciudadanos", una cuestión que "aún no ha sido abordada de forma blogal", según aseguró el arquitecto británico Norman Foster.
Foster (Manchester, 1935) recibió el Premio Príncipe de Asturias de las Artes 2009, galardón que le fue concedido por anticipar "con brillantez la única 'polis' posible en el siglo XXI, al servicio del desarrollo sostenible y de la libertad personal y social".
Foster incidió también en la necesidad de conseguir "una arquitectura que trabaje con la naturaleza y en todo tipo de climas", y que sepa adaptarse a los materiales que tenga más cercanos.
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